¿Y si?

Hablas con una criatura de 5 años, y te das cuenta que ella anda muy preocupada. Entonces tú le pregunta el motivo.
- ¿sabes lo que pasa? Me quedo demasiado ansiosa con mi futuro trabajo. ¿será un empleo digno? ¿Seré capaz de cumplir con mis tareas? ¿Mi sueldo será suficiente?

Sugerir a la madre encaminarla a un psicólogo no seria mala idea. Seguramente también darías consejos a la nena. "tranquilízate, querida, no te preocupes. Eres muy joven todavía. Cuando llegares allá, sabrás lo que hacer".
(quitada de una ilustración de Max Lucado en el libro "Traveling Light")

Pregunto: ¿es posible, entonces, aplicar estas mismas sugestiones a usted mismo? Aún que deseches el psicólogo, te quedan las frases. ¿Por qué preocuparse tanto con lo que todavía no llegó, o que no está a nuestro alcance? "¿será que me promoverán de cargo? ¿Y si en el futuro me faltar dinero? ¿Y si no conseguir cumplir con mis obligaciones? ¿Y sí llover al salir de la peluquería?

Cálmate. Cuando llegar el tiempo, sabrás lo que hacer.

La preocupación excesiva, especialmente con lo que no está a nuestro alcance, es una de las cosas que mas nos quita el tiempo, energía y disposición que conozco.

Por eso siempre es recomendable la mejor sombra que existe para descanso. Así es que, para tirar fuera el peso del "Y sí" e del "como será". "Venid a mí", es la invitación de Jesús. ¿Y si lo aceptas? Sepas que tendrás muchas fuerzas a más. Y preocupaciones a menos.
Hablar con el Padre, creer en Él, es la fuerza de que mas necesitamos para seguir adelante mas leves, de cabeza aún mas erguida, y con el corazón menos pesado (angustiado).

Preocuparse demasiado no ayuda a resolver los problemas. Confiar, si.
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