Termóstato

De algún modo, todo ambiente tiene una temperatura. Trabajo, familia, estudio, tiene cierto "clima emocional" predominante. Que sueles ser en estos lugares: ¿termómetro o termóstato?

Termómetros solamente miden la temperatura.
Personas termómetro saben medir la temperatura del ambiente. Y con precisión. Ven lo que ocurre y saben identificar lo que pasa. Reconocen si la temperatura del ambiente emocional está calentando o se enfriando. Algunas hasta son especialistas en ver todos los defectos del sistema, pudiendo enumerar uno a uno, caso solicitadas. O no.

Tan sólo miden la temperatura.

Termóstatos influencian en la temperatura.
Personas termostato modifican el clima del ambiente. Ellas son personas termómetro también, pero con algo más. No leen solamente la temperatura, mas saben lo que hacer con el resultado. Actúan, trabajan para intentar ayudar en el clima ideal para el ambiente y momento. A veces las cosas estás calentando, precisan ser resfriadas. A veces, están demasiado frías, necesitando de una calentada. La búsqueda es por la temperatura mas próxima del ideal, que deje el ambiente humanizado.
Influencian en la temperatura.

De hecho, todos nosotros tenemos un poco de termómetro. Pero no necesitamos nos contentar tan sólo con eso. Podemos ser “termóstatos” actuando, movidos por la fe en Dios, centrados en bases cristianas, para influenciar el ambiente donde estamos. Ayudar a criar el clima adecuado para que predominen la fe, el respecto, el cariño, la consideración, el incentivo, y tantos otros elementos que componen una temperatura ideal para cualquiera ambiente. No obstante, la fe en Jesús es un óptimo modelo. Ella es termóstato, pues influencia el mundo por intermedio del amor. Y estas acciones en amor son el termómetro de lo que ocurre en nuestro corazón.

¿Como está la temperatura ahí en tu ambiente, ahora?

Postar um comentário

Postagens mais visitadas deste blog

Só os loucos sabem

Tempo de uma vida